Los números de 2012

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2012 de este blog.

Aquí hay un extracto:

600 personas llegaron a la cima del monte Everest in 2012. Este blog tiene 6.000 visitas en 2012. Si cada persona que ha llegado a la cima del monte Everest visitara este blog, se habría tardado 10 años en obtener esas visitas.

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Vida derramada

La vida derramada

son tus ojos grandes y brillantes

que me lanzan explosiones de amor,

de locura,

de surrealismo transformado en risas.

 

La vida derramada

son tus manos de maquinista

que dibujan mundos de fantasía en rojo, negro y azul

como el color de tus maquinitas,

anaranjado, como el color de tu risa,

verde como el toque de tu mejilla suave.

 

La vida derramada eres tú,

con todo el dolor que me provocas

de luna roja y de luna llena,

con todo el amor que me inspiras

 

Sueños III

Me sobrevino la calma justo cuando tomé la decisión

de ya no soñarte más, pero entonces

comencé a pensarte.

Te me aparecías en el espejo,

me hablabas al viento,

me tocabas en la lluvia,

me aullabas con la luna y entonces…

volví a despertar del sueño que soñé…

Sueños II.

Me entretuve en la vigilia de medianoche

cuando el deseo entró por mi ventana púrpura,

caminó por mis muslos hasta la tibieza de mis nostalgias,

luego de eso ya no supe más,

ignoro si el deseo me abandonó o sólo me quedé dormida.

Sueños

Cuando al fin logró calentarse, el cansancio la venció; una nube irrumpió en su conciencia invitándola a subir, se talló los ojos y ante su incredulidad descubrió que la nube contenía todos los sueños de su vida.
Subió a la nube de sus sueños pero el viaje duró poco ya que fue interrumpida por una brillante daga lanzada contra el centro mismo de aquel almacén onírico.
Ella cayó en un abismo obscuro y profundo, sus sueños desde entonces vagan sin rumbo fijo, sin dueño y sin razón de ser.

Canto marchito

Dibujo en tu espalda

los versos que caen

cortados por la espada de la noche.

Más te pareces al del espejo,

más me parezco a la luna,

caminas en penumbras,

como murciélago

trato de escuchar tu paso;

adivino tus movimientos

con el sonar que me regalaron las brujas.

Sólo fue el eco de tu recuerdo perdido

que de cuando en cuando regresa

para cubrir los huecos

que hay entre una y otra roca,

para mojar las hojas secas

que yacen sobre el musgo amarillento

de lo que un día fue tu presencia.