Insomnio y letras

Me regalaste varias noches de insomnio, casi todas lindas, casi todas emocionantes y digo casi porque la de hoy no me resultó ni hermosa ni esperanzadora, todo lo contrario, la de hoy fue diferente aunque con mucho insomnio también y con muchas letras.

Ya me había cansado de pensar y de preguntarme ¿por qué? ¿por qué? por lo que dejé de pelear contra mí, apenas había recargado mi cabeza sobre la almohada, comencé a ver sobre mí más o menos a un brazo de distancia un par de sílabas volando, quise alcanzarlas pero se esfumaron.

Luego volví a mirar el techo en la penumbra de mi insomnio y otras dos sílabas se pusieron a bailar por encima de mis ojos, las ignoré porque si de todas formas no me iban a dejar tocarlas no tenía caso hacer el esfuerzo y ahuyentar mi sueño, las miré por un buen rato y poco después otras dos se les unieron, bailaron y bailaron y hasta creo que unos minutos después me empezaron a llamar…”ps ps pss”… me levanté, sacudí la cabeza y ahí seguían, no las toqué para evitar que desaparecieran como las anteriores, así que mejor me senté a verlas desfilar, en cuestión de segundos dejaron de ser cuatro sílabas, era una palabra completa, luego una oración y después todo un párrafo.

Así pasé toda la noche, entre bailes de letras y los extravíos de mi mente y mi cordura, cuando brillo del sol comenzó a asomarse, cuando el primer rayo de sol cruzó por mi ventana que da al oriente, las letras se quedaron congeladas, el astro rey las inundó con su poderosa luz y entonces como si se hubieran fragmentado desaparecieron de mi vista por completo.

El párrafo que logré reunir con ellas naturalmente es toda una incongruencia y no tiene significado alguno pero te lo dedico porque tú fuiste el causante de esta noche de insomnio y letras que me dejó exhausta:

Era la noche del 25 de agosto cuando un alacrán con alas tocó la luz de la luna, sí, ésta era una luna con luz, o tal vez era una luz con luna, sólo así se explicaría que hubiera rayos en un universo sin sol. ¡Si, claro! era un universo diferente al nuestro.

Cuando el alacrán regresó de su largo vuelo hacia aquella quimera extraña que emitía poderosos rayos cegadores, notó que algo le faltaba, sería que nunca le declaró su amor a la quimera, pero tal vez sólo fue porque no estaba seguro de que volar fuera lo más adecuado para alguien como él; tonto alacrán, maldito alacrán, primero emociona a la luna o luz (nunca lo sabremos realmente) y luego le dice que tiene que regresar al sitio del que llegó…¿qué no sabes estúpido alacrán que si tienes alas es porque debes volar? ¿no entiendes que la luna no volverá a ser la misma? Ya no importa, la luna luz quimera, aprendió la lección: no volver a confiar en los alacranes y menos aquellos que tienen alas, porque pronto recuerdan que algunas vez fueron rastreros y ya de nada sirve ni importa lo demás. 

¿Entiendes su significado?  Porque yo, juro que no.

Anuncios

2 Comments

  1. Que maravilloso texto, Furia. Conmovedor.
    No quiero imaginarme ese momento en el que se construian las palabras; y no quiero porque me viene la nostalgia.
    Magnífico.

    Responder

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s