Día 4. Principio Básico Número 4. Su pasas una, pasas dos y pasas tres…

Y no me refiero a infidelidades, me refiero exclusivamente a cuestiones laborales y esto viene al caso porque a una persona muy cercana a mí todavía le deben como 20 días de vacaciones de no sé cuantos años atrás; que no puede pedir sus vacaciones en este momento porque hay contrataciones -y como ella está en el área de capacitación, obvio se tiene que quedar a capacitar gente- que por que otra compañera salió de vacaciones y se tiene que quedar a cubrir doble turno, que porque en este momento no hay suficiente producción y hay que ayudarlos, etc…y mil pueden ser los pretextos, pero resulta que los descansos y las vacaciones no solamente son un derecho laboral sustentado por la ley, sino que necesitamos de estos descansos por salud física y por salud mental.

A veces decimos que sí a todo porque queremos cuidar nuestro trabajo, pero seamos claros, ser serviles y decir que sí a todo para proteger nuestro trabajo no significa que seamos buenos empleados; no señor, al contrario si respondemos bien en tiempos difíciles, eso debe hablar por nosotros y ni siquiera sería necesario tener que sacrificar siempre nuestros descansos nada más para que no hablen  mal de nosotros.

Conozco otro caso, se trata de una persona que cometió un fraude digno de que la pusieran de patitas en la calle, pero lejos de eso, hubo dos personas que la aceptaron en su departamento con la finalidad de protegerla del desempleo, ella es de las personas que a todo dicen que sí y su actitud hacia quien sea su jefe es de servilismo total, a todo dice que sí, nunca hace una mala cara, nunca protesta y hace toooooooooooodo cuanto le encargan aunque no tenga qué ver ni con su profesión ni con su perfil laboral; obviamente, esa persona tiene muuuuuuucho que proteger, mientras que alguien que hace su trabajo, cumple con lo que le toca, hace todo cuanto está en sus manos y en su poder para mantener su área impecable y siempre está buscando innovar e ir más allá para mejorar, no tiene porqué aceptar el servilismo (nadie tendría que) pues, como dice una amiga y compañera mía: tú trabajo habla por tí.

Por eso yo digo, si tu trabajo es lo mejor y más de lo que puedes hacer, no tienes porque aceptar que te exploten, será muy trillado el tema, pero lo veo, lo vivo y lo siento y no creo que esa sea la forma; estoy de acuerdo en que a veces es preciso sacrificar cosas, días libres o quedarte horas extras, pero ello no significa que seas el “chacho” de tus jefes, no, es preciso poner límites, imponer respeto, aunque claro, el respeto de un jefe hacia sus subalternos sólo se gana con dos cosas: postura clara y firme sobre lo que puedes y no puedes sacrificar y un desempeño excelente, impecable.

Anuncios

3 Comments

  1. Aún así, hay quienes merecen una nueva oportunidad.
    No siempre aplicar el “si perdonas una, perdonas todas” es lo más correcto. Tiene que haber una tolerancia y sentido común, sentido ético, y ¿porqué no? sentido humano en quien toma esas decisiones. Existen quienes se equivocan y no hay que confundirlos con los que se dedican a “equivocarse”.

    Responder

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s