Lucecita, Karla y Wendy…

Con ellas todo era más simple, ser uno mismo era más simple…se podía platicar de todo sin que su susceptibilidad quedara herida, no es que no fueran profundas, al contrario, creo que son tres de las mujeres más brillantes con las que he tenido la oportunidad de compartir mi vida, tanto que la cantidad de anécdotas que guardo en mi corazón sobre aquellos hermosos días, sería imposible de contar.

Y las recuerdo con un gran cariño porque los tres años del bachilleres fueron de los que más he disfrutado en mi vida, no sé a qué se deba, pero sí tengo la completa seguridad de que la tranquilidad que experimenté me ayudó muchísimo.

Bien es cierto que uno de mis principales defectos es que carezco de un sentido gregario, al menos de un sentido gregario normal, como lo tiene todo el mundo, eso me hace una mala amiga, pero eso con ella no valía mucho porque siempre me sentí parte de algo durante el tiempo que estuvimos juntas en la escuela.

Recuerdo muy bien que cada vez que tocaba el cumpleaños de alguna de nosotras, nos preparábamos, a veces nos juntábamos para comprar un regalo en común o a veces lo hacíamos por nuestra cuenta, pero siempre nos poníamos de acuerdo para ir juntas, en casa de Wendy siempre hacían una reunión a la que llegaba todo el mundo: sus parientes, sus amigos de la iglesia, sus amigos del taller de arte, sus amigos de todos lados y eso nos incluía y era muy reconfortante el momento en el que algún compañero de la iglesia alzaba la voz para hacer oración por ella…y luego lo demás, sana diversión y los regalos.

Con Luz Elena, eran las tareas porque era de las pocas que tenía computadora en su casa, yo era la que más iba porque me quedaba más cerca que a Wendy y Karla quienes por cierto eran admirables (aún lo son) ya en ese entonces porque eran las mejores amigas que yo había conocido, mi mejor amiga de la primaria se fue a vivir con su familia, en secundaria no tuve buenos amigos, buenos en verdad a los que no les interara que yo fuera buena y pudiera ayudarlos a copiar en el examen o les ayudara con las tareas, ser amiga de Karla, Wendy y Luz era bueno por eso, porque no estábamos junta por interés, sino por que era bueno estar juntas, así de simple.

Por eso le agradezco a la vida haberla puesto en mi camino, porque ellos lo aligeraron sin duda como nadie que yo haya conocido, Luz con su seriedad (en aquel entonces porque ahora me parece que se “deschongó”) y buen carácter; Wendy con su espiritualidad y Karla con sus ocurrencias todas ellas llenaron mi vida, un momento importante de mi vida, importante y hermoso, gracia amigas por haber sido mis compañeras guerreras de “aquellos días mozos” en lo que escribíamos “patéticas”, gracias por haber sido inquilinas de mi corazón.

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2 Comments

  1. Me gusta esta linea: “ser amiga de Karla, Wendy y Luz era bueno por eso, porque no estábamos junta por interés, sino por que era bueno estar juntas, así de simple.”

    Que diferentes somos y a la vez no, despues de..hmm… 10 años, verdad?

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