Decepción.

Nos sentimos decepcionados cuando nuestras expectativas sobre algo o sobre alguien superan a la realidad, su realidad no la nuestra; se trata de un sentimiento ególatra porque tiene que ver más con nosotros mismo que con el objeto de nuestra decepción; pero una vez que sabemos esto, resulta mucho más fácil encontrar la cura para nuestro dolor, si es que la decepción nos dejó heridos.

Anuncios

One Comment

  1. La cura para la decepción es una sana dósis de realidad. Si mantienes bajas tus expectativas tienes mayores probabilidades de soprenderte, de maravillarte ante lo inesperado.

    Responder

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s